Join us on a literary world trip!
Add this book to bookshelf
Grey
Write a new comment Default profile 50px
Grey
Subscribe to read the full book or read the first pages for free!
All characters reduced
La Dama De Un Gruñón - cover

La Dama De Un Gruñón

Linda Rae Sande

Publisher: Babelcube

  • 0
  • 2
  • 0

Summary

Él es un gruñón. Ella es el motivo. 


Tras despedirse de su hijo cuando parte a su Grand Tour por Europa, Patience Grayson, la recién enviudada marquesa de Billingsley, se marcha al campo. Su intención es pasar allí al menos un año viviendo por su cuenta en la casa de campo de los Grayson en Shropshire. 


Si tan solo su carruaje pudiese llegar a su destino... Cuando se rompe una rueda, ocurre en el lugar más inconveniente. 


Max Higgins, el conde de Greenley, que carga con un condado casi en bancarrota por la adicción a la bebida y al juego de su padre, no ha tenido ni un solo buen día en casi veinte años, desde que la mujer con la que se suponía que iba a casarse le dejó por otro. Desde entonces, su amargura ha hecho que le conozcan por todo Staffordshire como el conde Gruñón. Ya que, aunque encontró a otra mujer para ser su condesa, la pobre mujer falleció al dar a luz a su heredero, algunos dicen que para huir de su mal humor. 


La soledad de Max en su casa de campo de Staffordshire está a punto de hacerse añicos cuando la causa de su mal carácter irrumpe en su casa, y en su dormitorio, una noche de invierno. 


¿Volverá la vida a ser la misma?
Available since: 05/26/2023.
Print length: 140 pages.

Other books that might interest you

  • Sinaloa - cover

    Sinaloa

    Steffany Kennels

    • 1
    • 4
    • 0
     Alanna Caley admiraba tanto a su padre que decidió seguir sus pasos, lo que la llevó a convertirse en inspectora jefe de la UDYCO, donde trabajaba bajo sus órdenes. 
     En aras de cooperar contra el crimen organizado, se les ordenó reunir pruebas contra uno de los carteles más sanguinarios de Sinaloa, pero cansada de ver cómo a través de sus hombres se extendía el tráfico de estupefacientes por España, cometió el error de tomar la iniciativa e ir a por Armando de la Cruz: el sicario más peligroso. Sin embargo, la jugada no le salió como esperaba. 
     Ahora, el cartel le ha puesto precio a su cabeza por matar a su mano derecha. Su padre quiere ayudarla, pero Alanna ya no confía ni en él ni en nadie. Por eso, cuando el nuevo inspector asignado al caso aparece en el lugar en el que ella lleva escondida los dos últimos años, lo echa a patadas. Pero Maverick es de los que prefieren pedir perdón a pedir permiso y, a fin de cuentas, conquista quien perdura, aunque en los planes de él no entraba ni una cosa ni la otra. 
       
     Si quieres paz, prepárate para la guerra.
    Show book
  • Mister Mayfair - cover

    Mister Mayfair

    Louise Bay

    • 6
    • 59
    • 0
    Mi novio se va a casar.
    Vale, técnicamente es mi exnovio, porque hace dos meses decidió que nos "diéramos un tiempo", pero yo seguía creyendo que íbamos a acabar juntos.
    En cualquier otra situación, saber que lo he perdido sería lo peor que me pudiera pasar, pero todo puede empeorar todavía más: la novia es mi mejor amiga… y me han invitado a la boda.
    No pienso asistir, y me da igual que vaya a celebrarse en un lugar precioso en Escocia.
    Nada ni nadie conseguirá hacerme cambiar de opinión.
    Ni siquiera cuando un extraño deliciosamente guapo insiste en que necesita ir conmigo de acompañante.
    Ni siquiera cuando me lanza esa sonrisa tan sexy y provocativa.
    Pero, claro, si luego va y me ofrece la oportunidad de mi vida, mi sueño hecho realidad, ¿cómo podría decirle que no?
    Solo le he puesto una condición: tiene que ser mi novio; es decir, tiene que fingir que es mi novio.
    Y estoy a punto de averiguar que fingir puede ser muy divertido…
    Show book
  • Ganar siempre - cover

    Ganar siempre

    Elsie Silver

    • 0
    • 18
    • 0
    Stefan Dalca es guapo, inquietante y mandón. También es el enemigo público número uno en este pequeño pueblo, con un pasado turbio que es difícil pasar por alto. 
    Puede que yo sea una veterinaria de renombre, pero me encuentro en una situación difícil y Stefan es mi última esperanza. Necesito su ayuda para salvar a un potro enfermo, y él a cambio quiere tres citas conmigo.
    Todo comienza como una simple transacción, pero cuanto más tiempo paso con él, más me pregunto si realmente es el villano que todos dicen que es. Stefan me hace sentir como nadie antes, y valora mi inteligencia con tanta pasión como mi cuerpo. Me hace reír. Me hace sonrojarme. Me llama «gatita».
    Con cada conversación íntima, con cada mirada robada, la temperatura entre nosotros aumenta. Y, cuando por fin me toca, saltan chispas.
    De pronto, me veo anhelándolo de una forma que los que me rodean no van a aprobar ni a entender. Ceder ante Stefan Dalca es jugar con fuego, pero no me importa…
    Show book
  • El aristócrata de Londres - cover

    El aristócrata de Londres

    Louise Bay

    • 7
    • 52
    • 0
    Creo en el amor. Pero el amor parece haberse olvidado de mí. Tengo citas a menudo. Estoy dispuesta a dar mil oportunidades a los tíos. Simplemente, no he encontrado al indicado.
    Hasta que una mañana de primavera, en plena campiña inglesa, un desconocido alto y moreno aparece de entre de la niebla. Logan Steele tiene el pelo alborotado, el torso duro y unos labios tan perfectos que quiero besárselos solo para comprobar que son reales. Estoy segura de que es pura química lo que vibra entre nosotros.
    ¿He mencionado ya que es un aristócrata con una gran fortuna que ha logrado por sí mismo, un multimillonario que trabaja para causas benéficas de forma desinteresada? Y es tan espectacular que te deslumbra al mirarlo.
    Pero, como he dicho, el amor parece haberse olvidado de mí.
    Cuando descubro que Logan Steele quiere destruir todo aquello que me he dedicado a proteger durante toda mi vida, esa química desaparece, y la esperanza que había florecido en mi pecho se convierte en rabia. Ya no importa que me acelere el pulso con solo decir mi nombre, que me debilite las rodillas con un solo roce y que pueda ser el hombre que mejor bese del mundo.
    Puede que crea en el amor, pero Logan Steele no es el hombre indicado para mí.
    Show book
  • El rey de Wall Street - cover

    El rey de Wall Street

    Louise Bay

    • 7
    • 62
    • 0
    Mantengo separados mis dos mundos.
    
    En el trabajo, soy el rey de Wall Street. Los millonarios de Manhattan acuden a mí para ganar todavía más dinero. Hacen lo que yo les digo, porque siempre tengo razón. Soy astuto, exigente, y algunos dicen que despiadado.
    En casa, soy un padre soltero que trata de conseguir que su hija de catorce años siga siendo una niña el mayor tiempo posible. Pero ella no quiere hacer nada de lo que le digo, y nada de lo que le sugiero le parece bien.
    Pero cuando Harper Jayne entró a trabajar en mi empresa, las barreras entre mis dos mundos empezaron a desdibujarse por su culpa; es la mujer más irritante con la que he trabajado nunca.
    No me gusta la forma en que se inclina sobre la fotocopiadora, hace que me vuelva loco. Odio la forma en que se muestra ansiosa por hacer un buen trabajo, porque eso me excita. Y no soporto la forma en que se recoge el pelo, dejando a la vista su largo cuello, porque me dan ganas de desnudarla, ponerla sobre mi escritorio y deslizar la lengua por todo su cuerpo.
    Si mis dos mundos van a colisionar uno contra otro, Harper Jayne tendrá que aprender que soy el jefe tanto en la oficina como en el dormitorio…
    Show book
  • Veintidós mensajes - cover

    Veintidós mensajes

    Whitney G.

    • 2
    • 16
    • 0
    Todo empezó con una escena de sexo.
    Bueno, con una escena de sexo que yo no era capaz de escribir.
    A pesar de ser una autora con más de cincuenta libros románticos a mis espaldas, me estaba costando hacer lo que mejor se me daba, y, por pasar el rato, le pedí ayuda a un amigo al que conocía solo por internet.
    No debí haberlo hecho.
    Él escribió una escena mucho mejor que cualquiera que yo hubiera podido redactar, y nuestros siete meses de amistad platónica —aunque con algún coqueteo— se fueron al garete en diez minutos.
    Porque me pidió que nos viéramos en persona…
    Habíamos acordado mantener la relación en el plano digital, ser solo amigos y no ponernos cara, pero ninguno de los dos pudo resistirse.
    Cuando lo vi en el aeropuerto me sentí atraída por él al instante, pero no tardé en darme cuenta de que jamás íbamos a poder llegar a nada.
    El hombre con el que había estado hablando durante los últimos meses era la última persona que esperaba.
    La última persona con la que debía fantasear.
    Era el mejor amigo de mi padre.
    Show book