Join us on a literary world trip!
Add this book to bookshelf
Grey
Write a new comment Default profile 50px
Grey
Subscribe to read the full book or read the first pages for free!
All characters reduced
Nunca Engañes A Una Chica Intelectual - cover

Nunca Engañes A Una Chica Intelectual

Dawn Brower

Publisher: Tektime

  • 1
  • 3
  • 0

Summary

Lord Sheffield acepta a regañadientes y pronto se encuentra atrapado en una trampa que él mismo ha diseñado. La cuestión es: ¿podrá atraer a Carolina para que se quede a su lado y permanezca con él para siempre?Lady Carolina Neverhartt tiene un deseo... asistir a una escuela dedicada al estudio de la música. La recién inaugurada Academia de Música Pembroke le ofrece todo lo que espera aprender. Sin embargo, un hombre se interpone en su camino: Wesley Cox, el conde de Sheffield. Sólo él determinará si ella tiene tanto talento como dice, y no tiene ningún problema en mentirle si lo cree necesario. Después de la audición de Carolina, él le niega la admisión y afirma que su talento es demasiado mediocre. Carolina se enfurece y decide investigar si él dice la verdad. Él sólo ve su cara bonita y piensa que su mente no tiene nada de sustancia. Ella se propone demostrar que el conde está equivocado sólo por sus principios. Nadie la engaña sin sufrir las consecuencias. Si él no le permite asistir a la escuela, tal vez exista una solución alternativa. Le propone que le enseñe él mismo... en privado. Lord Sheffield acepta a regañadientes y pronto se encuentra atrapado en una trampa diseñada por él mismo. La cuestión es: ¿podrá atraer a Carolina para que se quede a su lado y permanezca con él para siempre?PUBLISHER: TEKTIME
Available since: 05/07/2022.

Other books that might interest you

  • Novio por treinta días - cover

    Novio por treinta días

    Whitney G.

    • 6
    • 48
    • 0
    Nunca debería haber aceptado ese acuerdo…
    Hace treinta días, mi jefe —un tiburón de Wall Street— acudió a mí con una oferta que no pude rechazar: poner mi firma en una línea de puntos y fingir ser su prometida durante un mes. Si accedía, podía rescindir mi contrato laboral con una indemnización por despido "extremadamente generosa".
    Las normas eran muy sencillas: prohibido besarse y tener sexo. Solo había que fingir que nos queríamos ante la prensa, aunque desde el día que lo conocí siempre había deseado borrarle esa estúpida sonrisa de superioridad de la cara.
    Lo cierto es que no tuve que pensármelo dos veces. Firmé y comencé a contar los segundos que me faltaban hasta librarme al fin de su chulería de alta gama.
    Solo aguanté un minuto…
    Nos peleamos durante todo el viaje de cuatro horas hasta su ciudad natal y no conseguimos dar una impresión convincente ante la prensa que nos esperaba. Pero lo peor fue que, justo cuando iba a arrancarle aquel gesto arrogante de la cara, se quitó la toalla de baño delante de mí, a propósito, y me dejó sin palabras con su miembro de veinte centímetros, para "demostrarme quién era el más importante" en nuestra relación. Después me dedicó su estúpida sonrisa de suficiencia de nuevo y me preguntó si quería que consumáramos lo nuestro.
    Y lo peor de todo es que ese fue solo el primer día.
    Todavía quedaban otros veintinueve por delante…
    Show book
  • El castigo de Tutu - cover

    El castigo de Tutu

    Steffany Kennels

    • 1
    • 3
    • 0
    Anuket Heba lleva toda su vida oculta bajo identidades falsas que le han permitido sobrevivir al asedio de una orden compuesta por descendientes de antiguos sacerdotes de los faraones. Esclava de su cuerpo y de su corazón, se verá obligada a emplearse a fondo y tomar decisiones en contra de lo que le fue convenido por los dioses, mucho antes de nacer, si quiere salvarse el pellejo.
    Jackson Bastilla renunció a su identidad y a su vida cuando tan solo tenía diez años. En su pasado fue esclavo, actualmente es el bastardo de los hermanos Dwayne —el lugarteniente más temido para el resto de las organizaciones criminales—, y el hijo pródigo que pondrá a su familia en la cuerda floja y que podría arrebatarle la cordura a su recién reencontrada Alniyl Kuynu: Anuket, la mujer destinada a guardar su alma, su corazón y su espíritu.
    Por la familia se muere.
    Por la familia se mata.
    Por la familia, tus enemigos verán arder el mismísimo cielo y presenciarán cómo claudican las llamas del infierno ante tu presencia.
    Show book
  • Una sola noche - cover

    Una sola noche

    Emily Delevigne

    • 3
    • 37
    • 0
    Quince años habían pasado desde que Sally Stewart vio por última vez a Phylox Lee, su mejor y único amigo. Sin embargo, cuando vuelve a aparecer por Valley's Moon, poco queda del chico tímido y callado que recibía las palizas de otros estudiantes.
    Ahora es todo un hombre, y oculta sus debilidades bajo una apariencia salvaje y sensual. Dueño de una de las cadenas de gimnasios más importantes de Estados Unidos, Phylox regresa con la intención de extender sus negocios… y recuperar a Sally. Para ello está dispuesto a usar todas las estrategias posibles… y a revelar ciertos secretos del pasado si es necesario.
    El reencuentro entre ambos hace que salten chispas y que vuelvan antiguos sentimientos, pero Sally no está segura de si puede volver a confiar en Phylox ni si podrá dejar atrás el pasado.
    Show book
  • El príncipe de Park Avenue - cover

    El príncipe de Park Avenue

    Louise Bay

    • 6
    • 60
    • 0
    Me he ganado cada uno de mis billones de dólares por mí mismo. Soy calculador, astuto, y el mejor en lo que hago. Lleva tiempo y dedicación construir algo como lo que tengo. Y eso no deja tiempo para el amor, ni para novias ni para relaciones de ningún tipo.
    Pero no me malinterpretes: no soy un monje.
    Comprendo la atención y la concentración que hay que tener para seducir a una mujer guapa. Son las mismas habilidades que utilizo para cerrar grandes negocios.
    Pero todo eso empieza y acaba en una sola noche. No soy el tipo de tío que manda flores. No soy de los que llama al día siguiente.
    O eso pensaba hasta que una guapísima heredera, además de impaciente y mordaz, irrumpió en mi vida.
    Cuando Grace Astor pone los ojos en blanco por algo que he dicho, lo que quiero es abrazarla bien fuerte y mostrarle lo que se ha estado perdiendo hasta ahora.
    Cuando hace una broma a mi costa, solo quiero cerrarle esa boca descarada con mi lengua.
    Y cuando se marcha con un simple adiós justo después de que hayamos follado, lo único que quiero es restregarle en su cara los tres orgasmos que acaba de disfrutar.
    Ella será una princesa, pero yo le voy a dejar claro quién manda en este dormitorio de Park Avenue.
    Show book
  • Entre tú y yo - cover

    Entre tú y yo

    Whitney G.

    • 6
    • 46
    • 0
    Querida Hayley:
    Asumo que todavía estás de resaca, así que seré breve.
    Anoche te metiste bajo mis sábanas (sin mi permiso), y casi hicimos el amor. Salí de la cama tan pronto como me di cuenta de que eras tú y te llevé a casa.
    Eso fue lo que pasó.
    Punto.
    Final.
    En caso de que lo hayas olvidado, eres la hermana pequeña de mi mejor amigo. Nunca seremos nada más (no podemos ser nada más), así que preferiría que trabajásemos en lo de ser "solo amigos" de nuevo. No obstante, no soy de los que dejan preguntas sin responder —ni siquiera las que se hacen durante una borrachera—, por lo que, para dar por zanjada nuestra inapropiada conversación de forma adecuada, te contestaré:
    1) Sí, me gustó el roce de tus labios contra los míos cuando te pusiste encima de mí.
    2) Sí, por supuesto que prefiero el sexo rudo, pero estoy bastante seguro de que no fui rudo contigo.
    3) No, no tenía ni idea de que todavía eras virgen…
    Este mensaje nunca ha existido.
    Corey.
    Show book
  • Por supuesto que no es él - cover

    Por supuesto que no es él

    Whitney G.

    • 1
    • 46
    • 0
    Lo único que quería en mi trigésimo cumpleaños era una noche de locura de la que me acordase toda la vida… Y en vez de eso, acabé embarazada de mi jefe.
    Vale, espera.
    Antes de que empieces a juzgarme —que te estoy viendo—, la verdad es que no sabía que era mi jefe en esos momentos. Lo único que vi fue al hombre más sexy con el que me había tropezado nunca, con acento británico incluido, y unos labios que me devoraron durante horas en la cama.
    un así, cuando se comportó como un gilipollas y asumió que iba a haber una segunda ronda después de haber dicho que mi apartamento se parecía a «una caja de cerillas», le di la patada y esperé no volver a verle nunca más.
    Hasta cuatro semanas más tarde…
    Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba «tardando», cuando veinte pruebas de embarazo distintas me confirmaron la verdad que no quería reconocer.
    Y justo cuando pensaba que tendría que pasarme otras cuatro semanas más buscándole, entró tan tranquilo por las puertas de mi empresa, y mi supervisor nos anunció que era nuestro nuevo director general.
    Pero es que eso no es ni siquiera lo peor.
    Ni de lejos.
    Resulta que ese hombre ocultó un secreto la noche en que nos conocimos, y los siguientes ocho meses iban a ser mucho más complicados de lo que jamás podría haberme imaginado…
    Show book