Join us on a literary world trip!
Add this book to bookshelf
Grey
Write a new comment Default profile 50px
Grey
Subscribe to read the full book or read the first pages for free!
All characters reduced
El trato más dulce - cover

El trato más dulce

Amanda Laneley

Publisher: VeRa

  • 2
  • 11
  • 0

Summary

"A pesar de su éxito profesional como socia de Mentoring
–una consultora que asesora a emprendedores– Lucy
está desesperada. Ya pasaron cuatro años de su ruptura
con Alan, que la dejó por otra, y todavía no se recupera.
Consciente de que su aspecto deja mucho que desear,
decide anotarse en el mejor gimnasio de Santiago y
bajar los kilos de más que la atormentan. Allí conoce a
dos personal trainers: Gabriel, un rubio espléndido que
la deja con la boca abierta, y Max, un morocho muy
atractivo que le fue asignado como entrenador. Max
es excelente en lo que hace, pero su sueño es tener su
propio emprendimiento. Cuando se entera de que Lucy
es una de las dueñas de Mentoring, le propone un trato:
si ella lo asesora para darle un buen rumbo a su negocio,
él la va a ayudar con Gabriel. Así, entre agotadoras
sesiones de entrenamiento, dietas, planes de negocios
y conversaciones, empiezan a darse cuenta de que
entre ellos hay algo mucho más profundo que una gran
amistad. El problema es que Lucy no puede concebir que
un hombre tan codiciado se fije en ella, pero él hará todo
por demostrarle que está completamente enamorado."
Available since: 06/02/2023.
Print length: 368 pages.

Other books that might interest you

  • Por supuesto que no es él - cover

    Por supuesto que no es él

    Whitney G.

    • 1
    • 46
    • 0
    Lo único que quería en mi trigésimo cumpleaños era una noche de locura de la que me acordase toda la vida… Y en vez de eso, acabé embarazada de mi jefe.
    Vale, espera.
    Antes de que empieces a juzgarme —que te estoy viendo—, la verdad es que no sabía que era mi jefe en esos momentos. Lo único que vi fue al hombre más sexy con el que me había tropezado nunca, con acento británico incluido, y unos labios que me devoraron durante horas en la cama.
    un así, cuando se comportó como un gilipollas y asumió que iba a haber una segunda ronda después de haber dicho que mi apartamento se parecía a «una caja de cerillas», le di la patada y esperé no volver a verle nunca más.
    Hasta cuatro semanas más tarde…
    Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba «tardando», cuando veinte pruebas de embarazo distintas me confirmaron la verdad que no quería reconocer.
    Y justo cuando pensaba que tendría que pasarme otras cuatro semanas más buscándole, entró tan tranquilo por las puertas de mi empresa, y mi supervisor nos anunció que era nuestro nuevo director general.
    Pero es que eso no es ni siquiera lo peor.
    Ni de lejos.
    Resulta que ese hombre ocultó un secreto la noche en que nos conocimos, y los siguientes ocho meses iban a ser mucho más complicados de lo que jamás podría haberme imaginado…
    Show book
  • El verdugo - cover

    El verdugo

    Penélope Sky

    • 1
    • 2
    • 0
    Cuando descubro que mi marido me ha engañado, después de tres años de matrimonio, ni siquiera tiene el valor de decírmelo. Es su amante quien me lo confiesa. Me marcho de casa, consigo un nuevo apartamento, un trabajo de camarera... e intento recomponer mi corazón roto. Me pregunto cuándo empezó a romperse todo, si fui ciega, si no fui suficiente.
     
    Una noche, mientras trabajo, entra en el bar el hombre más atractivo que he visto jamás. Se sienta frente a mí... y algo estalla entre los dos. Un segundo antes estaba hundida; al siguiente, al sostener su mirada, olvido el desastre en el que se ha convertido mi vida. Lo invito a casa y paso con él la noche más ardiente de la historia. No espero volver a verlo.
     
    Solo lo quiero para olvidar; algo fácil, sin ataduras. Pero él me quiere para él. Toda para él.
     
    Pronto descubro la verdad: él es el Verdugo. El capo de capos. El señor del crimen que domina París y obliga a todos a seguir sus reglas... o pagar el precio. Y ahora soy suya.
    Show book
  • Veintidós mensajes - cover

    Veintidós mensajes

    Whitney G.

    • 2
    • 16
    • 0
    Todo empezó con una escena de sexo.
    Bueno, con una escena de sexo que yo no era capaz de escribir.
    A pesar de ser una autora con más de cincuenta libros románticos a mis espaldas, me estaba costando hacer lo que mejor se me daba, y, por pasar el rato, le pedí ayuda a un amigo al que conocía solo por internet.
    No debí haberlo hecho.
    Él escribió una escena mucho mejor que cualquiera que yo hubiera podido redactar, y nuestros siete meses de amistad platónica —aunque con algún coqueteo— se fueron al garete en diez minutos.
    Porque me pidió que nos viéramos en persona…
    Habíamos acordado mantener la relación en el plano digital, ser solo amigos y no ponernos cara, pero ninguno de los dos pudo resistirse.
    Cuando lo vi en el aeropuerto me sentí atraída por él al instante, pero no tardé en darme cuenta de que jamás íbamos a poder llegar a nada.
    El hombre con el que había estado hablando durante los últimos meses era la última persona que esperaba.
    La última persona con la que debía fantasear.
    Era el mejor amigo de mi padre.
    Show book
  • Entre tú y yo - cover

    Entre tú y yo

    Whitney G.

    • 6
    • 46
    • 0
    Querida Hayley:
    Asumo que todavía estás de resaca, así que seré breve.
    Anoche te metiste bajo mis sábanas (sin mi permiso), y casi hicimos el amor. Salí de la cama tan pronto como me di cuenta de que eras tú y te llevé a casa.
    Eso fue lo que pasó.
    Punto.
    Final.
    En caso de que lo hayas olvidado, eres la hermana pequeña de mi mejor amigo. Nunca seremos nada más (no podemos ser nada más), así que preferiría que trabajásemos en lo de ser "solo amigos" de nuevo. No obstante, no soy de los que dejan preguntas sin responder —ni siquiera las que se hacen durante una borrachera—, por lo que, para dar por zanjada nuestra inapropiada conversación de forma adecuada, te contestaré:
    1) Sí, me gustó el roce de tus labios contra los míos cuando te pusiste encima de mí.
    2) Sí, por supuesto que prefiero el sexo rudo, pero estoy bastante seguro de que no fui rudo contigo.
    3) No, no tenía ni idea de que todavía eras virgen…
    Este mensaje nunca ha existido.
    Corey.
    Show book
  • Novio por treinta días - cover

    Novio por treinta días

    Whitney G.

    • 5
    • 48
    • 0
    Nunca debería haber aceptado ese acuerdo…
    Hace treinta días, mi jefe —un tiburón de Wall Street— acudió a mí con una oferta que no pude rechazar: poner mi firma en una línea de puntos y fingir ser su prometida durante un mes. Si accedía, podía rescindir mi contrato laboral con una indemnización por despido "extremadamente generosa".
    Las normas eran muy sencillas: prohibido besarse y tener sexo. Solo había que fingir que nos queríamos ante la prensa, aunque desde el día que lo conocí siempre había deseado borrarle esa estúpida sonrisa de superioridad de la cara.
    Lo cierto es que no tuve que pensármelo dos veces. Firmé y comencé a contar los segundos que me faltaban hasta librarme al fin de su chulería de alta gama.
    Solo aguanté un minuto…
    Nos peleamos durante todo el viaje de cuatro horas hasta su ciudad natal y no conseguimos dar una impresión convincente ante la prensa que nos esperaba. Pero lo peor fue que, justo cuando iba a arrancarle aquel gesto arrogante de la cara, se quitó la toalla de baño delante de mí, a propósito, y me dejó sin palabras con su miembro de veinte centímetros, para "demostrarme quién era el más importante" en nuestra relación. Después me dedicó su estúpida sonrisa de suficiencia de nuevo y me preguntó si quería que consumáramos lo nuestro.
    Y lo peor de todo es que ese fue solo el primer día.
    Todavía quedaban otros veintinueve por delante…
    Show book
  • El aristócrata de Londres - cover

    El aristócrata de Londres

    Louise Bay

    • 7
    • 52
    • 0
    Creo en el amor. Pero el amor parece haberse olvidado de mí. Tengo citas a menudo. Estoy dispuesta a dar mil oportunidades a los tíos. Simplemente, no he encontrado al indicado.
    Hasta que una mañana de primavera, en plena campiña inglesa, un desconocido alto y moreno aparece de entre de la niebla. Logan Steele tiene el pelo alborotado, el torso duro y unos labios tan perfectos que quiero besárselos solo para comprobar que son reales. Estoy segura de que es pura química lo que vibra entre nosotros.
    ¿He mencionado ya que es un aristócrata con una gran fortuna que ha logrado por sí mismo, un multimillonario que trabaja para causas benéficas de forma desinteresada? Y es tan espectacular que te deslumbra al mirarlo.
    Pero, como he dicho, el amor parece haberse olvidado de mí.
    Cuando descubro que Logan Steele quiere destruir todo aquello que me he dedicado a proteger durante toda mi vida, esa química desaparece, y la esperanza que había florecido en mi pecho se convierte en rabia. Ya no importa que me acelere el pulso con solo decir mi nombre, que me debilite las rodillas con un solo roce y que pueda ser el hombre que mejor bese del mundo.
    Puede que crea en el amor, pero Logan Steele no es el hombre indicado para mí.
    Show book