Join us on a literary world trip!
Add this book to bookshelf
Grey
Write a new comment Default profile 50px
Grey
Subscribe to read the full book or read the first pages for free!
All characters reduced
Vida de Don Quijote y Sancho - cover

Vida de Don Quijote y Sancho

Miguel de Unamuno

Publisher: Librorium Editions

  • 0
  • 0
  • 0

Summary

Me preguntas, mi buen amigo, si sé la manera de desencadenar un delirio, un vértigo, una locura cualquiera sobre estas pobres muchedumbres ordenadas y tranquilas que nacen, comen, duermen, se reproducen y mueren. ¿No habrá un medio, me dices, de reproducir la epidemia de los flagelantes o la de los convulsionarios? Y me hablas del milenario.Como tú siento yo con frecuencia la nostalgia de la Edad Media; como tú quisiera vivir entre los espasmos del milenario. Si consiguiéramos hacer creer que en un día dado, sea el 2 de mayo de 1908, el centenario del grito de la independencia, se acababa para siempre España; que en ese día nos repartían como a borregos, creo que el día 3 de mayo de 1908 sería el día más grande de nuestra historia, el amanecer de una nueva vida.Esto es una miseria, una completa miseria. A nadie le importa nada de nada. Y cuando alguno trata de agitar aisladamente este o aquel problema, una u otra cuestión, se lo atribuyen o a negocio o a afán de notoriedad y ansia de singularizarse.
Available since: 01/03/2026.

Other books that might interest you

  • Mister Smithfield - cover

    Mister Smithfield

    Louise Bay

    • 8
    • 50
    • 0
    «Se busca niñera americana para una adorable niña de cuatro años. Debe ser capaz de manejar a un jefe británico casi siempre malhumorado y taciturno, y muy muy sexy».
    
    Soy padre soltero, abogado de éxito y, según dicen algunos, el hombre más serio de Londres. Estoy completamente centrado en mi carrera y en criar a mi hija de cuatro años.
    Desde que mi esposa se marchó hace ya tres años, la única mujer en la que me he fijado es la cuñada de mi mejor amigo, Autumn Lumen, que, por supuesto, me está estrictamente prohibida.
    La tentación que siento por ella es fácil de resistir, porque Autumn vive en Oregón y solo está en Londres de visita familiar.
    Hasta que decide hacer de su traslado a Londres algo definitivo, la niñera de mi hija presenta la dimisión y Autumn se convierte en la única mujer capacitada para el puesto…
    Show book
  • El duque de Manhattan - cover

    El duque de Manhattan

    Louise Bay

    • 7
    • 60
    • 0
    Soy miembro de la aristocracia británica, pero he hecho mi fortuna en Manhattan. Nueva York es ahora mi reino. En Inglaterra, mi familia se pelea por quién será el próximo duque de Fairfax. La tradición dicta que sería yo… si estuviera casado. Pero el título no compensa el pasar por el altar. No soy un hombre de una sola mujer.
    O eso pensaba hasta que mi mundo se puso patas arriba. Ahora, la única manera de salvar el imperio que he levantado es heredar el título que nunca quise…, así que tengo que encontrar una esposa.
    Para olvidarme de todo, solo necesito una noche de placer con una extraña.
    
    La melena de Scarlett King sobre mi cuerpo mientras se inclina sobre mí… El roce de sus uñas en mi pecho mientras grita mi nombre… Sus dientes en mi hombro cuando ambos llegamos al límite del placer…
    Todo eso me ayuda a olvidar.
    Pero no estaba preparado para encontrarme al día siguiente con mi rollo de una noche sentada a la mesa de la sala de juntas.
    Puede que sea mi última conquista, pero tengo la sensación de que Scarlett King podría conquistarme a mí.
    Show book
  • El príncipe de Park Avenue - cover

    El príncipe de Park Avenue

    Louise Bay

    • 6
    • 60
    • 0
    Me he ganado cada uno de mis billones de dólares por mí mismo. Soy calculador, astuto, y el mejor en lo que hago. Lleva tiempo y dedicación construir algo como lo que tengo. Y eso no deja tiempo para el amor, ni para novias ni para relaciones de ningún tipo.
    Pero no me malinterpretes: no soy un monje.
    Comprendo la atención y la concentración que hay que tener para seducir a una mujer guapa. Son las mismas habilidades que utilizo para cerrar grandes negocios.
    Pero todo eso empieza y acaba en una sola noche. No soy el tipo de tío que manda flores. No soy de los que llama al día siguiente.
    O eso pensaba hasta que una guapísima heredera, además de impaciente y mordaz, irrumpió en mi vida.
    Cuando Grace Astor pone los ojos en blanco por algo que he dicho, lo que quiero es abrazarla bien fuerte y mostrarle lo que se ha estado perdiendo hasta ahora.
    Cuando hace una broma a mi costa, solo quiero cerrarle esa boca descarada con mi lengua.
    Y cuando se marcha con un simple adiós justo después de que hayamos follado, lo único que quiero es restregarle en su cara los tres orgasmos que acaba de disfrutar.
    Ella será una princesa, pero yo le voy a dejar claro quién manda en este dormitorio de Park Avenue.
    Show book
  • Amor Incondicional - Romance militar - cover

    Amor Incondicional - Romance...

    Anne R. Aband

    • 0
    • 6
    • 0
    A VECES, PARA SANAR… HAY QUE BAILAR CON EL PELIGRO.
    Como militar, Jeff lo ha visto todo: la guerra, la oscuridad, la tortura… Y ha vuelto con cicatrices que no se ven. 
    Su terapia no es hablar. Es moverse. Y ahí es donde aparece ella.
    Marta baila como si no tuviera heridas, pero las tiene.
    Y cuando sus cuerpos se rozan en la pista, algo más profundo empieza a latir.
    Algo que ni el miedo, ni el pasado, ni el peligro pueden frenar. Pero el pasado no perdona tan fácil. Y el amor… tendrá que pelear con uñas, pasos y alma.
    Él necesita volver a confiar. 
    Ella, volver a sentir.
    Juntos, tienen una sola misión: no rendirse. ¿Estás lista para bailar una historia de amor que lo arriesga todo?
    Show book
  • Te esperaré siempre - cover

    Te esperaré siempre

    Whitney G.

    • 1
    • 15
    • 0
    «Por favor, deje su mensaje después de la señal…».
    
    Tatiana, son ya las cuatro de la madrugada y no puedo dormir porque estoy borracho y en vela, pensando en ti…
    En que casi fui tuyo, y tú casi fuiste mía.
    Mi vida es un desastre, y toda mi carrera como luchador en la MMA pende de un hilo. Soy muy consciente de que tengo que cambiar muchas cosas.
    Necesito que me devuelvas el favor que me prometiste, ese que aún tenemos pendiente desde hace años.
    Necesito que finjas ser mi prometida durante noventa días.
    Solo noventa días.
    No tenemos por qué hablar a escondidas ni tampoco ser amigos de nuevo. Ni siquiera tenemos que besarnos, aunque te aseguro que ningún otro hombre te habrá besado mejor que yo…
    Te prometo que no nos tocaremos, a pesar de que la última vez que nos vimos parecía que era eso precisamente lo que deseabas (no intentes negarlo).
    En resumidas cuentas: quiero cobrarme ese antiguo favor que juraste que me deberías «siempre».
    No te estoy pidiendo demasiado. Solo necesito que finjas por mí que es real…
    Show book
  • Novio por treinta días - cover

    Novio por treinta días

    Whitney G.

    • 6
    • 48
    • 0
    Nunca debería haber aceptado ese acuerdo…
    Hace treinta días, mi jefe —un tiburón de Wall Street— acudió a mí con una oferta que no pude rechazar: poner mi firma en una línea de puntos y fingir ser su prometida durante un mes. Si accedía, podía rescindir mi contrato laboral con una indemnización por despido "extremadamente generosa".
    Las normas eran muy sencillas: prohibido besarse y tener sexo. Solo había que fingir que nos queríamos ante la prensa, aunque desde el día que lo conocí siempre había deseado borrarle esa estúpida sonrisa de superioridad de la cara.
    Lo cierto es que no tuve que pensármelo dos veces. Firmé y comencé a contar los segundos que me faltaban hasta librarme al fin de su chulería de alta gama.
    Solo aguanté un minuto…
    Nos peleamos durante todo el viaje de cuatro horas hasta su ciudad natal y no conseguimos dar una impresión convincente ante la prensa que nos esperaba. Pero lo peor fue que, justo cuando iba a arrancarle aquel gesto arrogante de la cara, se quitó la toalla de baño delante de mí, a propósito, y me dejó sin palabras con su miembro de veinte centímetros, para "demostrarme quién era el más importante" en nuestra relación. Después me dedicó su estúpida sonrisa de suficiencia de nuevo y me preguntó si quería que consumáramos lo nuestro.
    Y lo peor de todo es que ese fue solo el primer día.
    Todavía quedaban otros veintinueve por delante…
    Show book