¡Acompáñanos a viajar por el mundo de los libros!
Añadir este libro a la estantería
Grey
Escribe un nuevo comentario Default profile 50px
Grey
Suscríbete para leer el libro completo o lee las primeras páginas gratis.
All characters reduced
Regalo de Navidad - cover

Regalo de Navidad

Vanessa Vale

Editorial: Vanessa Vale

  • 0
  • 3
  • 0

Sinopsis

Julia Talbot sueña con casarse, pero nunca pensó que sucedería en una cárcel, con un hombre odioso. Pero ser forzada a ir rumbo al altar mediante engaños no disminuye sus sentimientos por el hombre que verdaderamente es el dueño de su corazón. Cuando Garrett Rivers descubre que la mujer que ama se casó un criminal peligroso, está decidido a salvarla. ¿Pero puede sanar el corazón de Julia y despertar su pasión más profunda ahora que están juntos de nuevo?
 
Matrimonio de muérdago es una novela apasionante de 12mil palabras que calentará tus noches de invierno~
Disponible desde: 04/12/2018.

Otros libros que te pueden interesar

  • El príncipe de Park Avenue - cover

    El príncipe de Park Avenue

    Louise Bay

    • 6
    • 60
    • 0
    Me he ganado cada uno de mis billones de dólares por mí mismo. Soy calculador, astuto, y el mejor en lo que hago. Lleva tiempo y dedicación construir algo como lo que tengo. Y eso no deja tiempo para el amor, ni para novias ni para relaciones de ningún tipo.
    Pero no me malinterpretes: no soy un monje.
    Comprendo la atención y la concentración que hay que tener para seducir a una mujer guapa. Son las mismas habilidades que utilizo para cerrar grandes negocios.
    Pero todo eso empieza y acaba en una sola noche. No soy el tipo de tío que manda flores. No soy de los que llama al día siguiente.
    O eso pensaba hasta que una guapísima heredera, además de impaciente y mordaz, irrumpió en mi vida.
    Cuando Grace Astor pone los ojos en blanco por algo que he dicho, lo que quiero es abrazarla bien fuerte y mostrarle lo que se ha estado perdiendo hasta ahora.
    Cuando hace una broma a mi costa, solo quiero cerrarle esa boca descarada con mi lengua.
    Y cuando se marcha con un simple adiós justo después de que hayamos follado, lo único que quiero es restregarle en su cara los tres orgasmos que acaba de disfrutar.
    Ella será una princesa, pero yo le voy a dejar claro quién manda en este dormitorio de Park Avenue.
    Ver libro
  • Amor Incondicional - Romance militar - cover

    Amor Incondicional - Romance...

    Anne R. Aband

    • 0
    • 6
    • 0
    A VECES, PARA SANAR… HAY QUE BAILAR CON EL PELIGRO.
    Como militar, Jeff lo ha visto todo: la guerra, la oscuridad, la tortura… Y ha vuelto con cicatrices que no se ven. 
    Su terapia no es hablar. Es moverse. Y ahí es donde aparece ella.
    Marta baila como si no tuviera heridas, pero las tiene.
    Y cuando sus cuerpos se rozan en la pista, algo más profundo empieza a latir.
    Algo que ni el miedo, ni el pasado, ni el peligro pueden frenar. Pero el pasado no perdona tan fácil. Y el amor… tendrá que pelear con uñas, pasos y alma.
    Él necesita volver a confiar. 
    Ella, volver a sentir.
    Juntos, tienen una sola misión: no rendirse. ¿Estás lista para bailar una historia de amor que lo arriesga todo?
    Ver libro
  • Sinaloa - cover

    Sinaloa

    Steffany Kennels

    • 1
    • 4
    • 0
     Alanna Caley admiraba tanto a su padre que decidió seguir sus pasos, lo que la llevó a convertirse en inspectora jefe de la UDYCO, donde trabajaba bajo sus órdenes. 
     En aras de cooperar contra el crimen organizado, se les ordenó reunir pruebas contra uno de los carteles más sanguinarios de Sinaloa, pero cansada de ver cómo a través de sus hombres se extendía el tráfico de estupefacientes por España, cometió el error de tomar la iniciativa e ir a por Armando de la Cruz: el sicario más peligroso. Sin embargo, la jugada no le salió como esperaba. 
     Ahora, el cartel le ha puesto precio a su cabeza por matar a su mano derecha. Su padre quiere ayudarla, pero Alanna ya no confía ni en él ni en nadie. Por eso, cuando el nuevo inspector asignado al caso aparece en el lugar en el que ella lleva escondida los dos últimos años, lo echa a patadas. Pero Maverick es de los que prefieren pedir perdón a pedir permiso y, a fin de cuentas, conquista quien perdura, aunque en los planes de él no entraba ni una cosa ni la otra. 
       
     Si quieres paz, prepárate para la guerra.
    Ver libro
  • El caballero inglés - cover

    El caballero inglés

    Louise Bay

    • 8
    • 63
    • 0
    Cuando me brindaron la oportunidad de dejar Nueva York para vivir en Londres tres meses, no me lo pensé dos veces.
    Nada más aterrizar me enamoré de las cabinas de teléfono rojas, los palacios y los taxis negros. Pero mi sitio favorito es el metro. Está a reventar de tíos buenos con traje.
    Por eso no dudé en aceptar cuando me ofrecieron trabajar para un abogado.
    En el trayecto hacia mi primer día de trabajo perdí el equilibrio y me caí encima del inglés vivo más guapo del mundo. Fue tan encantador como James Bond y tan seductor como el señor Darcy. En ese momento solo quería comer a besos sus duros abdominales y escuchar su acento toooda la noche.
    Pero resultó que el Señor Guaperas era mi nuevo jefe. Y su actitud no era tan maravillosa como su agraciado rostro, sus anchos hombros y su perfecto culo. Estaba amargado, tenía mal genio y era el hombre más arrogante que he conocido en la vida.
    Pero en medio de una discusión me plantó un beso sin venir a cuento. Y estoy bastante segura de haber visto en ese momento fuegos artificiales sobre el Big Ben y haber escuchado el Dios salve a la reina.
    No estaba buscando al príncipe azul, pero quizá haya encontrado a mi caballero de brillante armadura. El problema es que vivimos con un océano de por medio…
    Ver libro
  • El duque de Manhattan - cover

    El duque de Manhattan

    Louise Bay

    • 7
    • 60
    • 0
    Soy miembro de la aristocracia británica, pero he hecho mi fortuna en Manhattan. Nueva York es ahora mi reino. En Inglaterra, mi familia se pelea por quién será el próximo duque de Fairfax. La tradición dicta que sería yo… si estuviera casado. Pero el título no compensa el pasar por el altar. No soy un hombre de una sola mujer.
    O eso pensaba hasta que mi mundo se puso patas arriba. Ahora, la única manera de salvar el imperio que he levantado es heredar el título que nunca quise…, así que tengo que encontrar una esposa.
    Para olvidarme de todo, solo necesito una noche de placer con una extraña.
    
    La melena de Scarlett King sobre mi cuerpo mientras se inclina sobre mí… El roce de sus uñas en mi pecho mientras grita mi nombre… Sus dientes en mi hombro cuando ambos llegamos al límite del placer…
    Todo eso me ayuda a olvidar.
    Pero no estaba preparado para encontrarme al día siguiente con mi rollo de una noche sentada a la mesa de la sala de juntas.
    Puede que sea mi última conquista, pero tengo la sensación de que Scarlett King podría conquistarme a mí.
    Ver libro
  • Novio por treinta días - cover

    Novio por treinta días

    Whitney G.

    • 6
    • 48
    • 0
    Nunca debería haber aceptado ese acuerdo…
    Hace treinta días, mi jefe —un tiburón de Wall Street— acudió a mí con una oferta que no pude rechazar: poner mi firma en una línea de puntos y fingir ser su prometida durante un mes. Si accedía, podía rescindir mi contrato laboral con una indemnización por despido "extremadamente generosa".
    Las normas eran muy sencillas: prohibido besarse y tener sexo. Solo había que fingir que nos queríamos ante la prensa, aunque desde el día que lo conocí siempre había deseado borrarle esa estúpida sonrisa de superioridad de la cara.
    Lo cierto es que no tuve que pensármelo dos veces. Firmé y comencé a contar los segundos que me faltaban hasta librarme al fin de su chulería de alta gama.
    Solo aguanté un minuto…
    Nos peleamos durante todo el viaje de cuatro horas hasta su ciudad natal y no conseguimos dar una impresión convincente ante la prensa que nos esperaba. Pero lo peor fue que, justo cuando iba a arrancarle aquel gesto arrogante de la cara, se quitó la toalla de baño delante de mí, a propósito, y me dejó sin palabras con su miembro de veinte centímetros, para "demostrarme quién era el más importante" en nuestra relación. Después me dedicó su estúpida sonrisa de suficiencia de nuevo y me preguntó si quería que consumáramos lo nuestro.
    Y lo peor de todo es que ese fue solo el primer día.
    Todavía quedaban otros veintinueve por delante…
    Ver libro