Rejoignez-nous pour un voyage dans le monde des livres!
Ajouter ce livre à l'électronique
Grey
Ecrivez un nouveau commentaire Default profile 50px
Grey
Abonnez-vous pour lire le livre complet ou lisez les premières pages gratuitement!
All characters reduced
El caballero implacable - cover

El caballero implacable

Louise Bay

Maison d'édition: Ediciones Pàmies

  • 4
  • 46
  • 0

Synopsis

Avery Walker es una californiana que trabaja como sobrecargo en una línea de superyates de lujo. Masajea egos, mima a los pasajeros y satisface las peticiones más extravagantes de los ricos y famosos. 
Su próximo cliente ha alquilado el yate, de forma exclusiva y fuera de temporada, durante ocho semanas. 
Hayden Wolf dirige una compañía de inversión de mil millones de dólares en el Reino Unido, es disciplinado y está decidido a conseguir todas sus metas. Sin embargo, a pesar de su dedicación, su negocio está en peligro. Contratar el barco le dará la privacidad que necesita mientras cierra el trato que podría salvar su empresa.
Hayden piensa que tiene un topo en su compañía que le roba información confidencial, por lo que le pide a Avery que sea su única azafata. El problema es que Avery es espectacular, con su piel bronceada, cabello castaño oscuro y ojos verdes, y rápidamente se convierte en el centro de atención de todos los pensamientos y necesidades de Hayden.
Los clientes son terreno prohibido para la tripulación, y Avery nunca rompe las reglas; su familia depende de ella y no puede perder su trabajo, pero ¿hemos dicho ya que Hayden, a pesar de ser serio y exigente, es también imposiblemente guapo y posee una sonrisa casi irresistible? Y, por supuesto, que es un hombre que siempre obtiene lo que quiere…, y quiere a Avery.
Disponible depuis: 23/05/2022.
Longueur d'impression: 320 pages.

D'autres livres qui pourraient vous intéresser

  • Novio por treinta días - cover

    Novio por treinta días

    Whitney G.

    • 5
    • 48
    • 0
    Nunca debería haber aceptado ese acuerdo…
    Hace treinta días, mi jefe —un tiburón de Wall Street— acudió a mí con una oferta que no pude rechazar: poner mi firma en una línea de puntos y fingir ser su prometida durante un mes. Si accedía, podía rescindir mi contrato laboral con una indemnización por despido "extremadamente generosa".
    Las normas eran muy sencillas: prohibido besarse y tener sexo. Solo había que fingir que nos queríamos ante la prensa, aunque desde el día que lo conocí siempre había deseado borrarle esa estúpida sonrisa de superioridad de la cara.
    Lo cierto es que no tuve que pensármelo dos veces. Firmé y comencé a contar los segundos que me faltaban hasta librarme al fin de su chulería de alta gama.
    Solo aguanté un minuto…
    Nos peleamos durante todo el viaje de cuatro horas hasta su ciudad natal y no conseguimos dar una impresión convincente ante la prensa que nos esperaba. Pero lo peor fue que, justo cuando iba a arrancarle aquel gesto arrogante de la cara, se quitó la toalla de baño delante de mí, a propósito, y me dejó sin palabras con su miembro de veinte centímetros, para "demostrarme quién era el más importante" en nuestra relación. Después me dedicó su estúpida sonrisa de suficiencia de nuevo y me preguntó si quería que consumáramos lo nuestro.
    Y lo peor de todo es que ese fue solo el primer día.
    Todavía quedaban otros veintinueve por delante…
    Voir livre
  • Te esperaré siempre - cover

    Te esperaré siempre

    Whitney G.

    • 1
    • 15
    • 0
    «Por favor, deje su mensaje después de la señal…».
    
    Tatiana, son ya las cuatro de la madrugada y no puedo dormir porque estoy borracho y en vela, pensando en ti…
    En que casi fui tuyo, y tú casi fuiste mía.
    Mi vida es un desastre, y toda mi carrera como luchador en la MMA pende de un hilo. Soy muy consciente de que tengo que cambiar muchas cosas.
    Necesito que me devuelvas el favor que me prometiste, ese que aún tenemos pendiente desde hace años.
    Necesito que finjas ser mi prometida durante noventa días.
    Solo noventa días.
    No tenemos por qué hablar a escondidas ni tampoco ser amigos de nuevo. Ni siquiera tenemos que besarnos, aunque te aseguro que ningún otro hombre te habrá besado mejor que yo…
    Te prometo que no nos tocaremos, a pesar de que la última vez que nos vimos parecía que era eso precisamente lo que deseabas (no intentes negarlo).
    En resumidas cuentas: quiero cobrarme ese antiguo favor que juraste que me deberías «siempre».
    No te estoy pidiendo demasiado. Solo necesito que finjas por mí que es real…
    Voir livre
  • El secreto de Anubis - cover

    El secreto de Anubis

    Steffany Kennels

    • 0
    • 3
    • 0
    Bryana Reina lo tiene todo: una vida perfecta como inspectora de Homicidios, una familia que la apoya y unos compañeros que la idolatran. Hasta que un nuevo asesino en serie se asienta en la capital.
    Esparciendo cadáveres por lo que parece su nuevo territorio de caza, consigue llamar la atención de la galardonada inspectora que, convencida de poder encerrarlo, comete el fatídico error de subestimar a su objetivo y cae en una intrincada trampa: pierde su trabajo, la confianza de los suyos y acaba entre rejas.
    Dóminic Dwayne es un fraude. Desde los dieciocho años, su vida es una mentira. Siempre soñó con ser policía, pero siente que ha conseguido llegar a ser el mejor inspector de la UDYCO traicionando a los suyos.
    El famoso asesino en serie al que todos daban por muerto ha regresado, y parece haber despertado de su letargo con un hambre voraz. Él puede llevarlo ante la justicia. Una última oportunidad para demostrarse que su vida no es una quimera.
     
    Bryana es inocente.
    Dóminic podría salvarla.
    Ella quiere huir.
    Él no puede dejarla marchar.
    Destinados a encontrarse. Destinados a amarse. Destinados a remover tu conciencia.
    Voir livre
  • Ganar siempre - cover

    Ganar siempre

    Elsie Silver

    • 0
    • 18
    • 0
    Stefan Dalca es guapo, inquietante y mandón. También es el enemigo público número uno en este pequeño pueblo, con un pasado turbio que es difícil pasar por alto. 
    Puede que yo sea una veterinaria de renombre, pero me encuentro en una situación difícil y Stefan es mi última esperanza. Necesito su ayuda para salvar a un potro enfermo, y él a cambio quiere tres citas conmigo.
    Todo comienza como una simple transacción, pero cuanto más tiempo paso con él, más me pregunto si realmente es el villano que todos dicen que es. Stefan me hace sentir como nadie antes, y valora mi inteligencia con tanta pasión como mi cuerpo. Me hace reír. Me hace sonrojarme. Me llama «gatita».
    Con cada conversación íntima, con cada mirada robada, la temperatura entre nosotros aumenta. Y, cuando por fin me toca, saltan chispas.
    De pronto, me veo anhelándolo de una forma que los que me rodean no van a aprobar ni a entender. Ceder ante Stefan Dalca es jugar con fuego, pero no me importa…
    Voir livre
  • Entre tú y yo - cover

    Entre tú y yo

    Whitney G.

    • 6
    • 46
    • 0
    Querida Hayley:
    Asumo que todavía estás de resaca, así que seré breve.
    Anoche te metiste bajo mis sábanas (sin mi permiso), y casi hicimos el amor. Salí de la cama tan pronto como me di cuenta de que eras tú y te llevé a casa.
    Eso fue lo que pasó.
    Punto.
    Final.
    En caso de que lo hayas olvidado, eres la hermana pequeña de mi mejor amigo. Nunca seremos nada más (no podemos ser nada más), así que preferiría que trabajásemos en lo de ser "solo amigos" de nuevo. No obstante, no soy de los que dejan preguntas sin responder —ni siquiera las que se hacen durante una borrachera—, por lo que, para dar por zanjada nuestra inapropiada conversación de forma adecuada, te contestaré:
    1) Sí, me gustó el roce de tus labios contra los míos cuando te pusiste encima de mí.
    2) Sí, por supuesto que prefiero el sexo rudo, pero estoy bastante seguro de que no fui rudo contigo.
    3) No, no tenía ni idea de que todavía eras virgen…
    Este mensaje nunca ha existido.
    Corey.
    Voir livre
  • Sexy descarado irresistible - cover

    Sexy descarado irresistible

    Whitney G.

    • 7
    • 57
    • 0
    Un médico sexy
    Ser médico en una consulta privada de Nueva York no es nada fácil. Sobre todo cuando se me ocurre contratar como nueva residente a la mujer con la que iba a tener una cita dos semanas atrás y que me dio plantón con un "No podemos vernos más, lo siento", después de haber acordado llevar a la realidad nuestras conversaciones online.
    No he olvidado ninguna de las sexys fantasías de las que me habló, y aún no he borrado todas nuestras charlas tan subidas de tono. Y si se piensa que voy a actuar como un profesional y que voy a hacer como si nada de eso hubiera pasado, lo lleva claro…
    Un cliente descarado
    Hoy es, oficialmente, el peor día de mi vida…
    Me he despertado tarde —después de una noche loca con el hombre más guapo y descarado que he conocido en mi vida—, mis dos mejores clientes de mi agencia de Relaciones Públicas me han dejado y mi compañera de piso ha desteñido mi traje favorito.
    Aun así, todo se podía enderezar: hoy firmaba con un desconocido e importante cliente un contrato de esos de ensueño. Pero a la hora de la firma no ha venido ningún deportista famoso, ni una estrella de televisión ni ninguna celebridad. En su lugar ha aparecido el tío espectacular de anoche con una sonrisilla en la cara, y se ha presentado como mi nuevo y descarado cliente.
    Un jefe irresistible
    Asunto: Mi jefe
    ¿Te he dicho ya hoy que odio a mi jefe?
    Aunque esté más bueno que el pan, estoy deseando verle la cara dentro de dos meses, cuando le diga que voy a presentar la dimisión y que puede besarme el culo. ¡Be-sar-me-el-cu-lo!
    Todas esas fantasías en las que él me besaba con esa boca irresistible o me hacía inclinarme sobre el escritorio han terminado. Ter-mi-na-do.
    Tu mejor amiga
    Mya
    Asunto: Re: Mi jefe
    No, todavía no me habías dicho hoy que odias a tu jefe, pero como me has enviado este correo electrónico directamente a mí, ahora lo sé …
    No tienes que esperar dos meses para ver la expresión de mi cara cuando me digas que vas a dejar el empleo. Estoy al otro lado de la puerta de tu despacho en este mismo momento.
    No tengo ningún comentario que añadir sobre tus "fantasías", aunque dudo mucho que hayan terminado ya.
    Tu jefe
    Michael
    Voir livre