Begleiten Sie uns auf eine literarische Weltreise!
Buch zum Bücherregal hinzufügen
Grey
Einen neuen Kommentar schreiben Default profile 50px
Grey
Jetzt das ganze Buch im Abo oder die ersten Seiten gratis lesen!
All characters reduced
Esa noche - cover

Esa noche

K.I. Lynn

Verlag: Ediciones Pàmies

  • 1
  • 42
  • 0

Beschreibung

Esa noche fue sin duda la mejor de mi vida. Una noche mágica con el hombre de mis sueños.
Pero a partir de ahí, todo se torció.
Tras semanas de silencio por su parte y una prueba de embarazo positiva, lo único seguro era que estaba a punto de entrar en modo pánico total.
Hasta que llegué a la sala de reuniones de la empresa donde trabajo y me encontré al hombre de mis sueños —y padre de mi futuro hijo— sentado a la cabecera de la mesa.
Resultó que el vicepresidente financiero de la empresa no era un viejo aburrido con el pelo blanco.
Aun así, vivíamos en ciudades diferentes, teníamos un bebé en camino, técnicamente era mi jefe… y entre nosotros se palpaba una intensa atracción que no creo que fuéramos capaces de frenar.
¿Qué podía salir mal?
Definitivamente mi vida se acababa de complicar aún más todavía.
Verfügbar seit: 14.08.2023.
Drucklänge: 300 Seiten.

Weitere Bücher, die Sie mögen werden

  • Sexy descarado irresistible - cover

    Sexy descarado irresistible

    Whitney G.

    • 7
    • 57
    • 0
    Un médico sexy
    Ser médico en una consulta privada de Nueva York no es nada fácil. Sobre todo cuando se me ocurre contratar como nueva residente a la mujer con la que iba a tener una cita dos semanas atrás y que me dio plantón con un "No podemos vernos más, lo siento", después de haber acordado llevar a la realidad nuestras conversaciones online.
    No he olvidado ninguna de las sexys fantasías de las que me habló, y aún no he borrado todas nuestras charlas tan subidas de tono. Y si se piensa que voy a actuar como un profesional y que voy a hacer como si nada de eso hubiera pasado, lo lleva claro…
    Un cliente descarado
    Hoy es, oficialmente, el peor día de mi vida…
    Me he despertado tarde —después de una noche loca con el hombre más guapo y descarado que he conocido en mi vida—, mis dos mejores clientes de mi agencia de Relaciones Públicas me han dejado y mi compañera de piso ha desteñido mi traje favorito.
    Aun así, todo se podía enderezar: hoy firmaba con un desconocido e importante cliente un contrato de esos de ensueño. Pero a la hora de la firma no ha venido ningún deportista famoso, ni una estrella de televisión ni ninguna celebridad. En su lugar ha aparecido el tío espectacular de anoche con una sonrisilla en la cara, y se ha presentado como mi nuevo y descarado cliente.
    Un jefe irresistible
    Asunto: Mi jefe
    ¿Te he dicho ya hoy que odio a mi jefe?
    Aunque esté más bueno que el pan, estoy deseando verle la cara dentro de dos meses, cuando le diga que voy a presentar la dimisión y que puede besarme el culo. ¡Be-sar-me-el-cu-lo!
    Todas esas fantasías en las que él me besaba con esa boca irresistible o me hacía inclinarme sobre el escritorio han terminado. Ter-mi-na-do.
    Tu mejor amiga
    Mya
    Asunto: Re: Mi jefe
    No, todavía no me habías dicho hoy que odias a tu jefe, pero como me has enviado este correo electrónico directamente a mí, ahora lo sé …
    No tienes que esperar dos meses para ver la expresión de mi cara cuando me digas que vas a dejar el empleo. Estoy al otro lado de la puerta de tu despacho en este mismo momento.
    No tengo ningún comentario que añadir sobre tus "fantasías", aunque dudo mucho que hayan terminado ya.
    Tu jefe
    Michael
    Zum Buch
  • Ganar siempre - cover

    Ganar siempre

    Elsie Silver

    • 0
    • 18
    • 0
    Stefan Dalca es guapo, inquietante y mandón. También es el enemigo público número uno en este pequeño pueblo, con un pasado turbio que es difícil pasar por alto. 
    Puede que yo sea una veterinaria de renombre, pero me encuentro en una situación difícil y Stefan es mi última esperanza. Necesito su ayuda para salvar a un potro enfermo, y él a cambio quiere tres citas conmigo.
    Todo comienza como una simple transacción, pero cuanto más tiempo paso con él, más me pregunto si realmente es el villano que todos dicen que es. Stefan me hace sentir como nadie antes, y valora mi inteligencia con tanta pasión como mi cuerpo. Me hace reír. Me hace sonrojarme. Me llama «gatita».
    Con cada conversación íntima, con cada mirada robada, la temperatura entre nosotros aumenta. Y, cuando por fin me toca, saltan chispas.
    De pronto, me veo anhelándolo de una forma que los que me rodean no van a aprobar ni a entender. Ceder ante Stefan Dalca es jugar con fuego, pero no me importa…
    Zum Buch
  • El rey de Wall Street - cover

    El rey de Wall Street

    Louise Bay

    • 7
    • 62
    • 0
    Mantengo separados mis dos mundos.
    
    En el trabajo, soy el rey de Wall Street. Los millonarios de Manhattan acuden a mí para ganar todavía más dinero. Hacen lo que yo les digo, porque siempre tengo razón. Soy astuto, exigente, y algunos dicen que despiadado.
    En casa, soy un padre soltero que trata de conseguir que su hija de catorce años siga siendo una niña el mayor tiempo posible. Pero ella no quiere hacer nada de lo que le digo, y nada de lo que le sugiero le parece bien.
    Pero cuando Harper Jayne entró a trabajar en mi empresa, las barreras entre mis dos mundos empezaron a desdibujarse por su culpa; es la mujer más irritante con la que he trabajado nunca.
    No me gusta la forma en que se inclina sobre la fotocopiadora, hace que me vuelva loco. Odio la forma en que se muestra ansiosa por hacer un buen trabajo, porque eso me excita. Y no soporto la forma en que se recoge el pelo, dejando a la vista su largo cuello, porque me dan ganas de desnudarla, ponerla sobre mi escritorio y deslizar la lengua por todo su cuerpo.
    Si mis dos mundos van a colisionar uno contra otro, Harper Jayne tendrá que aprender que soy el jefe tanto en la oficina como en el dormitorio…
    Zum Buch
  • Veintidós mensajes - cover

    Veintidós mensajes

    Whitney G.

    • 2
    • 16
    • 0
    Todo empezó con una escena de sexo.
    Bueno, con una escena de sexo que yo no era capaz de escribir.
    A pesar de ser una autora con más de cincuenta libros románticos a mis espaldas, me estaba costando hacer lo que mejor se me daba, y, por pasar el rato, le pedí ayuda a un amigo al que conocía solo por internet.
    No debí haberlo hecho.
    Él escribió una escena mucho mejor que cualquiera que yo hubiera podido redactar, y nuestros siete meses de amistad platónica —aunque con algún coqueteo— se fueron al garete en diez minutos.
    Porque me pidió que nos viéramos en persona…
    Habíamos acordado mantener la relación en el plano digital, ser solo amigos y no ponernos cara, pero ninguno de los dos pudo resistirse.
    Cuando lo vi en el aeropuerto me sentí atraída por él al instante, pero no tardé en darme cuenta de que jamás íbamos a poder llegar a nada.
    El hombre con el que había estado hablando durante los últimos meses era la última persona que esperaba.
    La última persona con la que debía fantasear.
    Era el mejor amigo de mi padre.
    Zum Buch
  • Por supuesto que no es él - cover

    Por supuesto que no es él

    Whitney G.

    • 1
    • 46
    • 0
    Lo único que quería en mi trigésimo cumpleaños era una noche de locura de la que me acordase toda la vida… Y en vez de eso, acabé embarazada de mi jefe.
    Vale, espera.
    Antes de que empieces a juzgarme —que te estoy viendo—, la verdad es que no sabía que era mi jefe en esos momentos. Lo único que vi fue al hombre más sexy con el que me había tropezado nunca, con acento británico incluido, y unos labios que me devoraron durante horas en la cama.
    un así, cuando se comportó como un gilipollas y asumió que iba a haber una segunda ronda después de haber dicho que mi apartamento se parecía a «una caja de cerillas», le di la patada y esperé no volver a verle nunca más.
    Hasta cuatro semanas más tarde…
    Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba «tardando», cuando veinte pruebas de embarazo distintas me confirmaron la verdad que no quería reconocer.
    Y justo cuando pensaba que tendría que pasarme otras cuatro semanas más buscándole, entró tan tranquilo por las puertas de mi empresa, y mi supervisor nos anunció que era nuestro nuevo director general.
    Pero es que eso no es ni siquiera lo peor.
    Ni de lejos.
    Resulta que ese hombre ocultó un secreto la noche en que nos conocimos, y los siguientes ocho meses iban a ser mucho más complicados de lo que jamás podría haberme imaginado…
    Zum Buch
  • Entre tú y yo - cover

    Entre tú y yo

    Whitney G.

    • 6
    • 46
    • 0
    Querida Hayley:
    Asumo que todavía estás de resaca, así que seré breve.
    Anoche te metiste bajo mis sábanas (sin mi permiso), y casi hicimos el amor. Salí de la cama tan pronto como me di cuenta de que eras tú y te llevé a casa.
    Eso fue lo que pasó.
    Punto.
    Final.
    En caso de que lo hayas olvidado, eres la hermana pequeña de mi mejor amigo. Nunca seremos nada más (no podemos ser nada más), así que preferiría que trabajásemos en lo de ser "solo amigos" de nuevo. No obstante, no soy de los que dejan preguntas sin responder —ni siquiera las que se hacen durante una borrachera—, por lo que, para dar por zanjada nuestra inapropiada conversación de forma adecuada, te contestaré:
    1) Sí, me gustó el roce de tus labios contra los míos cuando te pusiste encima de mí.
    2) Sí, por supuesto que prefiero el sexo rudo, pero estoy bastante seguro de que no fui rudo contigo.
    3) No, no tenía ni idea de que todavía eras virgen…
    Este mensaje nunca ha existido.
    Corey.
    Zum Buch