Unisciti a noi in un viaggio nel mondo dei libri!
Aggiungi questo libro allo scaffale
Grey
Scrivi un nuovo commento Default profile 50px
Grey
Iscriviti per leggere l'intero libro o leggi le prime pagine gratuitamente!
All characters reduced
Mi oscuro deseo - cover

Mi oscuro deseo

Parker S. Huntington - L.J. Shen

Casa editrice: V&R Editoras

  • 0
  • 2
  • 0

Sinossi

Farrow
La tarea era sencilla: entrar, recuperar mi colgante y escabullirme. ¿Problema número 1? El soltero más inalcanzable de Estados Unidos me atrapó. ¿Problema número 2? Decidió mantenerme a su lado. Como sirvienta. El invierno de Zach Sun puede ser el más frío que he sentido. Aunque él hace que me arda la piel. Reservado, calculador y salvajemente cruel, se nutre de las debilidades de los demás. Lo que no sabe es que acaba de encontrar la horma de su zapato. Puede que Zach sea de la realeza estadounidense, pero esta campesina se convertirá en reina.

Zach
Es mi pequeña mascota. Valiente, inteligente y astuta. Tan hermosa como el arte. Colecciono cosas hermosas, y ella es mi última adquisición. Farrow Ballantine no entra en mis planes. No tiene madera de novia. Demasiado rebelde. Totalmente incontrolable. Qué no decir de mi humilde doncella. Esas piernas interminables y esos ojos azules helados no despiertan nada en mí. Pero con su boca inteligente, no tengo más opción que ceder a la tentación. Me lo permitiré. Solo por esta vez. Después de todo, la mayoría de los depredadores juega con su comida. ¿Y yo? Planeo devorarla entera. Sin dejar nada a nadie.
Disponibile da: 01/08/2025.
Lunghezza di stampa: 600 pagine.

Altri libri che potrebbero interessarti

  • Entre tú y yo - cover

    Entre tú y yo

    Whitney G.

    • 6
    • 46
    • 0
    Querida Hayley:
    Asumo que todavía estás de resaca, así que seré breve.
    Anoche te metiste bajo mis sábanas (sin mi permiso), y casi hicimos el amor. Salí de la cama tan pronto como me di cuenta de que eras tú y te llevé a casa.
    Eso fue lo que pasó.
    Punto.
    Final.
    En caso de que lo hayas olvidado, eres la hermana pequeña de mi mejor amigo. Nunca seremos nada más (no podemos ser nada más), así que preferiría que trabajásemos en lo de ser "solo amigos" de nuevo. No obstante, no soy de los que dejan preguntas sin responder —ni siquiera las que se hacen durante una borrachera—, por lo que, para dar por zanjada nuestra inapropiada conversación de forma adecuada, te contestaré:
    1) Sí, me gustó el roce de tus labios contra los míos cuando te pusiste encima de mí.
    2) Sí, por supuesto que prefiero el sexo rudo, pero estoy bastante seguro de que no fui rudo contigo.
    3) No, no tenía ni idea de que todavía eras virgen…
    Este mensaje nunca ha existido.
    Corey.
    Mostra libro
  • Novio por treinta días - cover

    Novio por treinta días

    Whitney G.

    • 5
    • 48
    • 0
    Nunca debería haber aceptado ese acuerdo…
    Hace treinta días, mi jefe —un tiburón de Wall Street— acudió a mí con una oferta que no pude rechazar: poner mi firma en una línea de puntos y fingir ser su prometida durante un mes. Si accedía, podía rescindir mi contrato laboral con una indemnización por despido "extremadamente generosa".
    Las normas eran muy sencillas: prohibido besarse y tener sexo. Solo había que fingir que nos queríamos ante la prensa, aunque desde el día que lo conocí siempre había deseado borrarle esa estúpida sonrisa de superioridad de la cara.
    Lo cierto es que no tuve que pensármelo dos veces. Firmé y comencé a contar los segundos que me faltaban hasta librarme al fin de su chulería de alta gama.
    Solo aguanté un minuto…
    Nos peleamos durante todo el viaje de cuatro horas hasta su ciudad natal y no conseguimos dar una impresión convincente ante la prensa que nos esperaba. Pero lo peor fue que, justo cuando iba a arrancarle aquel gesto arrogante de la cara, se quitó la toalla de baño delante de mí, a propósito, y me dejó sin palabras con su miembro de veinte centímetros, para "demostrarme quién era el más importante" en nuestra relación. Después me dedicó su estúpida sonrisa de suficiencia de nuevo y me preguntó si quería que consumáramos lo nuestro.
    Y lo peor de todo es que ese fue solo el primer día.
    Todavía quedaban otros veintinueve por delante…
    Mostra libro
  • Sinaloa - cover

    Sinaloa

    Steffany Kennels

    • 1
    • 4
    • 0
     Alanna Caley admiraba tanto a su padre que decidió seguir sus pasos, lo que la llevó a convertirse en inspectora jefe de la UDYCO, donde trabajaba bajo sus órdenes. 
     En aras de cooperar contra el crimen organizado, se les ordenó reunir pruebas contra uno de los carteles más sanguinarios de Sinaloa, pero cansada de ver cómo a través de sus hombres se extendía el tráfico de estupefacientes por España, cometió el error de tomar la iniciativa e ir a por Armando de la Cruz: el sicario más peligroso. Sin embargo, la jugada no le salió como esperaba. 
     Ahora, el cartel le ha puesto precio a su cabeza por matar a su mano derecha. Su padre quiere ayudarla, pero Alanna ya no confía ni en él ni en nadie. Por eso, cuando el nuevo inspector asignado al caso aparece en el lugar en el que ella lleva escondida los dos últimos años, lo echa a patadas. Pero Maverick es de los que prefieren pedir perdón a pedir permiso y, a fin de cuentas, conquista quien perdura, aunque en los planes de él no entraba ni una cosa ni la otra. 
       
     Si quieres paz, prepárate para la guerra.
    Mostra libro
  • Olvidar a Ethan - cover

    Olvidar a Ethan

    Whitney G.

    • 5
    • 47
    • 0
    "Mantén a tus amigos cerca y a tus enemigos todavía más cerca…".
    He odiado a Rachel Dawson desde que tenía siete años. Era mi vecina de al lado y mi enemiga número uno, y casi todas nuestras peleas infantiles acababan terriblemente mal.
    Me delató cuando me escapé una noche de casa para quedar con una chica.
    Y yo la delaté a ella cuando mintió diciendo que no tenía novio.
    Así pasamos los años de instituto, y juramos que no nos hablaríamos nunca más cuando nos fuéramos a la universidad.
    Y eso era lo que pensaba hacer hasta que un día, años después, apareció en la casa que yo compartía con un compañero de facultad y me pidió que le dejara un sitio para dormir de forma temporal.
    Solo al convivir con ella me di cuenta de lo mucho que había cambiado todo entre nosotros, y de que la línea que nunca habíamos pensado cruzar se había hecho más fácil de ignorar.
    Mostra libro
  • Una sola noche - cover

    Una sola noche

    Emily Delevigne

    • 3
    • 37
    • 0
    Quince años habían pasado desde que Sally Stewart vio por última vez a Phylox Lee, su mejor y único amigo. Sin embargo, cuando vuelve a aparecer por Valley's Moon, poco queda del chico tímido y callado que recibía las palizas de otros estudiantes.
    Ahora es todo un hombre, y oculta sus debilidades bajo una apariencia salvaje y sensual. Dueño de una de las cadenas de gimnasios más importantes de Estados Unidos, Phylox regresa con la intención de extender sus negocios… y recuperar a Sally. Para ello está dispuesto a usar todas las estrategias posibles… y a revelar ciertos secretos del pasado si es necesario.
    El reencuentro entre ambos hace que salten chispas y que vuelvan antiguos sentimientos, pero Sally no está segura de si puede volver a confiar en Phylox ni si podrá dejar atrás el pasado.
    Mostra libro
  • Veintidós mensajes - cover

    Veintidós mensajes

    Whitney G.

    • 2
    • 16
    • 0
    Todo empezó con una escena de sexo.
    Bueno, con una escena de sexo que yo no era capaz de escribir.
    A pesar de ser una autora con más de cincuenta libros románticos a mis espaldas, me estaba costando hacer lo que mejor se me daba, y, por pasar el rato, le pedí ayuda a un amigo al que conocía solo por internet.
    No debí haberlo hecho.
    Él escribió una escena mucho mejor que cualquiera que yo hubiera podido redactar, y nuestros siete meses de amistad platónica —aunque con algún coqueteo— se fueron al garete en diez minutos.
    Porque me pidió que nos viéramos en persona…
    Habíamos acordado mantener la relación en el plano digital, ser solo amigos y no ponernos cara, pero ninguno de los dos pudo resistirse.
    Cuando lo vi en el aeropuerto me sentí atraída por él al instante, pero no tardé en darme cuenta de que jamás íbamos a poder llegar a nada.
    El hombre con el que había estado hablando durante los últimos meses era la última persona que esperaba.
    La última persona con la que debía fantasear.
    Era el mejor amigo de mi padre.
    Mostra libro